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La importancia de los reguladores en el BUCEO

By September 30, 2018Uncategorized

En Dive Life tenemos todo tu equipamiento de BUCEO y los reguladores son una parte muy importante para tu disfrute y tu seguridad.

Hoy te vamos a contar porqué son fundamentales estas piezas.

Aquí vamos…

La función del Regulador de buceo no es otra que la de reducir la presión del aire que se encuentra en las botellas, pasándola a la presión ambiental a la que se encuentra el buceador. Por supuesto esta presión ambiental variará en función de la situación de la persona en cada momento.
Resulta más que obvio hablar de la enorme importancia de este elemento dentro del equipo. Por ello conviene conocerlo bien; saber las opciones que se nos ofrecen en el mercado, sus características, mantenimiento…

TIPOS DE REGULADORES

Para empezar comentaremos que actualmente los reguladores se caracterizan por ser ?de demanda?, esto es, dan al buceador la cantidad de aire que éste respira o demanda en cada momento, al contrario de los reguladores antiguos o militares, que entregan el aire de manera constante, lo que sin duda supone un enorme gasto de aire además de un constante burbujeo que dificulta la visión del buceador.
Aunque en principio podemos hablar de dos tipos de reguladores: los bitráquea y nos monotráqueas, lo cierto es que hoy en día el regulador de buceo utilizado por la gran mayoría de los submarinistas es monotráquea, o de dos etapas, si bien en principio la única diferencia destacable entre ambos es que el bitráquea tiene las dos etapas juntas, mientras que el monotráquea las lleva separadas por un latiguillo de baja presión.
Pero sin lugar a dudas el regulador de dos etapas resulta mucho más cómodo de usar gracias a su reducido peso, su poco volumen y sus grandes prestaciones; por lo que es el usado en el buceo deportivo.
Conozcamos la función de cada etapa en estos reguladores:

  • Primera etapa: es la cámara de alta presión. En ella se reduce la alta presión a la que llega el aire procedente de las bombonas, a una presión media.
    Hay dos tipos de primeras etapas: de pistón o de membrana, más tarde hablaremos de ellos.
    En esta primera etapa la válvula es un asiento realizado en un material parecido a la silicona, que hace el contacto necesario para dejar pasar el aire y cortarlo. Aquí es donde se produce el roce con el aire necesario para que no suceda un cambio de presión brusco y para que la temperatura del aire se mantenga constante.
  • Segunda etapa: regula la presión media del aire de la manguera a la presión ambiental, que se establece en función de la profundidad a la que se encuentre el buzo en cada momento.
    El aire llega a esta segunda etapa a través de un latiguillo formado por varias capas de caucho y tela.
    En ella es un pistón el que deja pasar aire a la presión requerida.
    Esta es la parte del regulador que va situada en la boca y es aquí donde se encuentran los mecanismos de seguridad, que pueden ser de dos tipos: ?Tip Valve? o ?Down Stream? (más utilizado este segundo); de tal forma que si en algún momento falla algún componente del regulador, el aire que llegue a más presión de la debida saldrá a modo de flujo continuo directamente de la bigotera.

POSIBLES PROBLEMAS DEL REGULADOR

Como cualquier otro elemento del equipo, en algunas ocasiones (en la mayoría de los casos motivadas por un incorrecto uso o mantenimiento) el regulador podrá presentar alguna avería que sin duda se convertirá en un problema para el buceador en caso de no saber cómo actuar:

  • Entrada de agua: el diseño de los actuales reguladores monotráqueas hacen que resulte prácticamente imposible la entrada de agua en la boquilla del regulador; al contrario de lo que sucedía con los antiguos bitráqueas, donde este incidente resultaba relativamente frecuente.
    A pesar de ello, si notamos que entra agua, deberemos comprobar el estado de la boquilla, puesto que esta entrada vendrá motivada casi con seguridad por una fisura en la misma.
    Si la entrada de agua sucede durante una inmersión, iremos soltando agua poco a poco, evitando el tragarla; para ello nos colocaremos boca arriba y soplaremos sobre ella; también podremos eliminarla si nos inclinamos hacia el lado donde se encuentra la válvula de expulsión, lo cual favorecerá sin duda la expulsión. Otra forma es la de elevar la boquilla por encima del nivel al que se encuentra el regulador, así al producirse un desequilibrio hidrostático el aire fluirá con abundancia por la boquilla.
    En caso de que estos ejercicios nos reduzcan la entrada de agua, sin que sea algo serio, continuaremos la inmersión, pero si la entrada de agua va a más se suspenderá de inmediato.
    Puede haber otros motivos por lo que entre agua en el regulador: mal asentamiento de la válvula de exhaustación, rotura de la membrana de depresión, mal cierre de la brida de sujeción… Conviene que comprobemos todos ellos antes de cualquier inmersión.
  • Falta de aire: puede venir provocada por multitud de causas: rotura o desgaste excesivo de la aguja percutora, desajuste de la palanca (no estará en contacto con la membrana), agarrotamiento de la palanca por exceso de salitre…
    Si esta falta de aire se presenta de forma progresiva, lo más normal es que la causa se encuentre en el atascamiento de los mecanismos de palancas y/o válvulas; lo cual vendrá motivado por un deterioro progresivo de la elasticidad o una mala limpieza. Conviene revisarlo, puesto que en ocasiones no notamos esta falta de aire en inmersiones a poca profundidad pero sí lo haremos al bajar a grandes profundidades, donde puede resultar realmente peligroso.
    Si la falta de aire es repentina y total, será motivado casi con seguridad por una rotura en el muelle de la cámara de alta presión, que dejará obturada la entrada del aire; o bien por el agarrotamiento de la aguja interior de la válvula a su paso por el calibre correspondiente cuando se halla en situación de retroceso.
    Ni que decir tiene que esta es una de las situaciones de mayor peligro en la que nos podemos encontrar sobre todo si estamos a más de 40 m. de profundidad. Algo de lo son conscientes los fabricantes por lo que la gran mayoría de los modelos actuales están construidos de tal manera que, en caso de fallar, no se bloquearía el aire, sino que quedaría un flujo constante.
  • Exceso de aire: la causa principal por la que podemos notar un exceso de aire en el regulador, es por el deterioro de alguna válvula, de las palancas reguladoras o de la propia membrana.
    Si observamos una pérdida de aire parcial, simplemente deberemos aspirar con ciertas precauciones; pero si la pérdida de aire es total, deberemos tener muchas precauciones ya que nos será imposible mantener la boquilla en la boca (ni siquiera deberemos intentarlo).

MANTENIMIENTO DEL REGULADOR

Además de resultar esencial en cualquier inmersión, el regulador es una de las piezas más delicadas del equipo de buceo, por lo que conviene vigilar con esmero su mantenimiento.
La primera regla que debemos cumplir es la de lavarlo adecuadamente y con agua dulce después de cada inmersión. Por supuesto antes de hacerlo colocaremos el tapón de la conexión a la botella para evitar la entrada de agua. Para ello no resulta conveniente aplicar chorro de agua a alta presión.
Cuando estemos seguros de que hemos eliminado cualquier resto de salitre o residuo, lo secaremos para después colgarlo a la sombra en un lugar seco. Lo colocaremos con la segunda etapa hacia abajo, para escurrir cualquier posible resto de agua que haya podido quedar en las mangueras.
Al guardarlo pondremos especial cuidado en que ninguno de los tubos quede doblado de una manera forzada, puesto que eso dañaría sin duda al regulador.
Además de esto, deberemos respetar tres reglas de oro en el uso habitual del regulador:

  • Para su transporte, guárdelo siempre separado del resto del equipo y con sumo cuidado.
  • Nunca coja las botellas por el regulador (ni aún estando en el agua).
  • Nunca deje el regulador expuesto al sol ni a latas temperaturas.

A parte de este mantenimiento que podríamos definir como ?diario?, es preciso que cada regulador pase una serie de inspecciones periódicas más técnicas, necesarias para garantizar un correcto funcionamiento a lo largo de su vida útil y mantener la garantía.
Para un buceador activo que realice una media de más de 15 inmersiones al año, se recomienda una revisión anual. Entre una y otra revisión nunca está de más comprobar que el regulador no remite silbidos o ruidos cuando inhalamos, puesto que si lo hace es un claro síntoma de que necesita reparación. Atención prestaremos también al estado del filtro cónico de entrada de la primera etapa, si está oxidado o tiene residuos debemos enviar cuanto antes el regulador a reparar, puesto que ese filtro es un fiel reflejo del estado de todo el equipo.
En el chequeo anual deberán analizarse los siguientes puntos:

  • Estudio de las posibles fugas o pérdidas: lo que se hará con el regulador presurizado y sumergido en el agua.
  • Desarme e inspección.
  • Limpieza: se limpian las piezas plásticas en solución detergente y las metálicas en cuba de limpieza por ultrasonido.
  • Reemplazo de elementos defectuosos o gastados.
  • Armado.
  • Calibración: se realizarán varias calibraciones para asegurar su correcto funcionamiento.
  • Comprobación.

A menos que tengamos una clara experiencia en este tipo de trabajos, siempre resulta aconsejable ponernos en manos de profesionales.

PRIMERA ETAPA: MEMBRANA O PISTÓN

Tal y como ya hemos indicado, la primera etapa puede trabajar mediante un sistema de membrana o bien de pistón, que podrán ser compensados o no. Y sin lugar a dudas esta será una de las principales cuestiones que se nos plantearán a la hora de adquirir nuestro regulador; elegir ¿pistón o membrana? Encontraremos equipos de los dos tipos sea cual sea el fabricante por el que nos interesemos, por lo que conviene saber las características de uno y otro.
En cuanto a la compensación, cabe decir que hoy en día los reguladores no compensados casi han dejado de fabricarse, quedando relegados como los más bajos de la gama. Ni que decir tiene que el compensado es un mejor sistema, puesto que permite obtener el aire de una forma mucho más suave y con un menor esfuerzo.
A nivel general podemos decir que el sistema de membrana ofrece la posibilidad de variar el taraje de la presión media, con lo que, además de compensar las pequeñas variaciones que puedan existir a causa del uso, también nos permitirá ?sobre? o ?sub? tarar la presión de la cámara de baja respecto a los valores aconsejados por los fabricantes; con lo que conseguiremos adecuar de la mejor manera el equipo a cada una de las inmersiones que realicemos. En su contra hay que señalar que requiere un mayor mantenimiento que la de pistón, puesto que cada ciertas inmersiones será necesario cambiar la membrana o en su caso el muelle que opera contra ella (aproximadamente cada 50 ó 60 inmersiones).
Algo que no deberemos hacer en una primera etapa que funcione con un sistema de pistón, cuyo mantenimiento es prácticamente nulo (siempre y cuando mantengamos una correcta rutina de limpieza y almacenamiento, tal y como antes hemos señalado). Sin embargo no ofrecen posibilidad de taraje ni de variación en los valores de la cámara de media presión, al tiempo que suelen tener mayor desgaste de sus piezas internas, debido fundamentalmente al rozamiento que sufre.

Si quieres información, precios y detalles de nuestros reguladores o de cualquier otra parte del equipo de buceo, nos puedes escribir a

proshop@divelife.mx

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